jueves, 5 de julio de 2007

DECLARACION DEL CLAUSTRO ACADEMICO

Las académicas y académicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades, después de un amplia reflexión, en un debate abierto y democrático realizado en el Claustro del 3 de julio, han decidido reanudar las actividades normales de la Facultad, para lo cual demandan la devolución del edificio ocupado y llaman a los estudiantes a reincorporarse a sus actividades académicas normales con renovado compromiso. Las razones que fundamentan el Claustro Académico son las siguientes:

1. No consideramos legítima la prolongación de la ocupación por parte de los estudiantes de un espacio que pertenece a toda la comunidad universitaria.
2. Las demandas de los estudiantes movilizados en toma se basan en un discurso ajeno al carácter propio universitario, que no es otro que la creación y desarrollo del conocimiento en un espacio de discusión libre y abierto.
3. La discusión es un componente intrínseco del quehacer universitario; en este sentido, la reanudación de las actividades no es una medida que interrumpa el debate en torno a las problemáticas que nos involucran a todos, y que no desconocemos, sino que, muy por el contrario, busca restablecer las condiciones y clima adecuados para ello, donde resulta indispensable la libre expresión y la libre concurrencia de la comunidad universitaria.
4. Restablecer la normalidad de las actividades de nuestra Facultad es una cuestión de dignidad académica irrenunciable para el cuerpo de profesores y profesoras de la Facultad de Filosofía y Humanidades.
5. La interrupción de las actividades normales redunda en un deterioro progresivo de la convivencia y del desarrollo de las actividades de investigación, creación y difusión de las humanidades, lo que, finalmente, lesiona gravemente los intereses de la Facultad, la Universidad y la sociedad.
6. En virtud de que nuestra Casa de Estudios actualmente cuenta con la institucionalidad más progresista y participativa de su historia y del sistema universitario chileno, impulsar fórmulas alternativas de gobierno nos parece improcedente.

El Claustro Académico que suscribe esta declaración ha seguido atentamente los esfuerzos de negociación que durante las últimas semanas han sido realizados por parte del Decanato y la Comisión de Diálogo, los que valoramos y respaldamos. Asimismo, lamentamos que estas gestiones no hayan fructificado.
En consecuencia, solicitamos a las autoridades democráticamente elegidas y al Consejo de Facultad implementar las medidas necesarias para reanudar las actividades de la Facultad de Filosofía y Humanidades a la brevedad posible.


3 de julio de 2007, en el Salón de Honor de la Universidad de Chile.

jueves, 7 de diciembre de 2006

Con acto de reparación, la U condenó quema de libros


Miércoles 6 de diciembre de 2006
Con acto de reparación, la U condenó quema de libros

lanacion.cl

Autoridades de la Universidad de Chile, académicos, funcionarios y estudiantes del plantel, además de representantes de la comunidad mapuche, efectuaron hoy una donación de libros como un acto de reparación a la quema de textos protagonizada la semana pasada por un grupo de encapuchados en la Facultad de Filosofía y Humanidades.

El acto de reparación comenzó con las palabras del funcionario de la facultad y miembro de la Asociación de Mapuches de la Región Metropolitana, Héctor Morales, quien repudió la acción de encapuchados que, enarbolando la causa mapuche, optan por la violencia para manifestarse. "No representan nuestros intereses", sentenció.

El Rector del plantel, Víctor Pérez, también se hizo presente en este acto con la donación de los cinco tomos que conforman la "Historia Contemporánea de Chile" de Gabriel Salazar y Julio Pinto.

El martes pasado, un grupo de manifestantes autodenominados pro mapuches sustrajo mil 200 textos desde la recién inaugurada biblioteca para hacer una barricada en Grecia con Los Presidentes.

El hecho concitó un generalizado repudio de la comunidad universitaria y de las autoridades nacionales, e incluso está en manos de la justicia luego de la presentación ante el Juzgado de Garantía de Ñuñoa, indagatoria que quedó a cargo del prosecutor Pablo Norambuena.

La quema de libros en la FECH en 1920 - De Felipe Portales

La Nación, jueves 7 dic 2006
TRIBUNA
Quema de libros

Felipe Portales

Toda quema de libros constituye una acción bárbara destinada simbólicamente a destruir la inteligencia y la cultura del ser humano. Por eso que debiera escandalizarnos la quema de más de mil de ellos almacenados en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, efectuada por protestantes encapuchados, supuestos “estudiantes” de esa casa de estudios.

Desgraciadamente, no es la primera vez que esto sucede en Chile. Con el agravante que en oportunidades anteriores la extensión del fenómeno ha sido mucho mayor y -lo que es peor- había sido ordenado, azuzado o avalado por las más altas autoridades de nuestro país.

Fue el caso de la profusa quema de libros realizada por la dictadura luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, al estilo de la decretada por los nazis en Alemania después de su llegada al poder en 1933. Asimismo, al igual que en el país centroeuropeo, ella fue acompañada de feroces persecuciones que incluyeron el asesinato de miles de opositores políticos. Precisamente, la visión mundial por TV de la quema de libros de 1973 fue uno de los factores que gatilló el fuerte repudio universal de nuestra dictadura. Y pese a que la derecha chilena apoyó con entusiasmo todo ello, no deja de llamar penosamente la atención las expresiones minimizadoras de dicha barbarie emitidas recientemente por el presidente de la Academia Chilena de Historia, Fernando Silva Vargas, al referirse a las obras incineradas como “folletería marxista” (“El Mercurio”; 30/11/2006).

Fue también el caso del asalto al local de la FECH y la quema de su biblioteca efectuada a plena luz del día en julio de 1920 por una turba de jóvenes “estudiantes” de derecha, azuzados desde el propio Palacio de La Moneda por el senador oficialista Enrique Zañartu Prieto, en reacción al llamado a la serenidad a las autoridades realizado por la Federación de Estudiantes respecto del patrioterismo bélico desatado por el Gobierno de Sanfuentes en contra de Bolivia y Perú, debido a una supuesta amenaza conjunta a nuestro país. Amenaza que históricamente se comprobó como una prefabricación gubernativa, en el contexto de los intentos por impedir el reconocimiento del triunfo de Arturo Alessandri en las elecciones presidenciales de 1920. Por lo mismo, el pueblo la motejó como “la guerra de don Ladislao”, en referencia al ministro de Defensa de la época, Ladislao Errázuriz.

En este año en que se conmemora el centenario de la FECH, es en particular interesante recordar el mordaz y vívido relato de aquella atrocidad, efectuado por Carlos Vicuña Fuentes: “…Una pirámide altísima de libros perniciosos fue quemada allí mismo (en la calle Ahumada), a la una y media del día, a dos cuadras de La Moneda, a media cuadra de la Alameda, a tres cuadras de la Plaza de Armas, el día 21 de julio de 1920… Las llamas calmaron a la muchedumbre empatriotecida, que empezó a preocuparse de alimentar el fuego para que ningún libro se escapase: allí se quemaron “La Biblia” y el “Nuevo Testamento”, “El Quijote” y las “Novelas Ejemplares”, las “Comedias” de Aristófanes y las “Odas” de Horacio, “La Ilíada” traducida por Leconte de L’Isle al lado del “Ideario” de Ulianov (Lenin). Pero los grandes pecadores eran pocos junto a los poetas inofensivos: Rubén Darío, Verlaine, Francis James, Mallarmé, Sully-Prudhomme y a las poetisas americanas: Juana de Ibarbourou, Gabriela Mistral, Alfonsina Storni” (“La tiranía en Chile”, Lom Edic., 2002, p. 127).

Además, ¡parte de la prensa aplaudió el asalto y la quema de libros! Un grupo se hizo fotografiar para la “Revista Zig-Zag” con “trofeos” del vandalismo. A su vez, “El Diario Ilustrado” del 22 de julio señaló que “el público aplaudió con delirio… el tremendo pero justísimo castigo, aplicado a los hijos desnaturalizados de la patria”. Por otro lado, el Gobierno le canceló días después la personalidad jurídica a la FECH y los tribunales de “justicia” ordenaron el arresto y proceso de sus principales líderes.

Esta barbarie trascendió las fronteras y suscitó una indignada carta de solidaridad de Miguel de Unamuno, que ningún diario chileno quiso publicar: “¡Orden! ¡Orden! Claman los accionistas del patriotismo, los fariseos como aquellos que hicieron crucificar a Cristo como antipatriota… He visto que se les acusa de vendidos a la plata peruana. No podían acudir a otra argucia. Es lo de todas partes. Esos accionistas del patriotismo no se explican actitud ninguna, sino por el dinero que es su único dios… Y veo que los más de esos asaltantes eran ¡estudiantes! ¡No estudiosos, claro! Estudiantes de patriotería. Conozco a esos tristes estudiantes, cachorros de la oligarquía plutocrática y accionista del patriotismo. Su odio es la inteligencia. Por encima del océano, tumba de tantas esperanzas y cuna de muchas más, les tiende una mano trémula y cálida. Miguel de Unamuno” (Carta publicada en marzo de 1921, en la revista de la FECH).

Intendencia se querella contra responsables de quema de libros en la Universidad de Chile

La Nación, jueves 7 diciembre 2006.
Intendencia se querella contra responsables de quema de libros en la Universidad de Chile

Agencias

La intendencia metropolitana interpuso hoy ante el Octavo Juzgado de Garantía de Santiago una querella contra quienes resulten responsables de la masiva quema de libros realizada por un grupo de encapuchados en las afueras de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

La acción legal busca identificar a los autores, cómplices o encubridores de los delitos de asociación ilícita e incendio, para que sean sancionados.

El intendente Víctor Barrueto sostuvo que "con esto queremos que reciban una justa sanción los responsables de esta verdadera barbarie, porque no hay otra forma de calificar este atentado a la cultura. Para ello, estamos solicitando al tribunal que oficie a las autoridades universitarias para que se entregue un listado detallado de las pérdidas patrimoniales, a fin de que una vez detenidos estos delincuentes, la pena sea acorde al daño cultural provocado".

El 28 de noviembre pasado, entre las 18 y las 20 horas, alrededor de 30 personas, en el marco de una protesta procedió a sustraer, desde la biblioteca de la Facultad de Filosofía una serie de libros, para posteriormente quemarlos en la vía pública.

El número de libros robados ascendería a 1.200 volúmenes, dentro de los cuales existían muchos que eran de un incalculable valor histórico y patrimonial.

Con masivo acto comunidad universitaria condenó quema de libros en Filosofía

Representantes de la comunidad mapuche, autoridades de nuestra Universidad y estudiantes efectuaron una donación de libros con el fin de reparar parcialmente el daño causado por la destrucción de textos pertenecientes a la Facultad de Filosofía y Humanidades.

Una edición de "La tierra fugitiva" publicado por la Editorial de Quimantú, durante el gobierno de Salvador Allende y de la autoría de su abuelo, fue el ejemplar que esta mañana sacó de su biblioteca familiar el sociólogo y estudiante del Doctorado en Filosofía Política de la Universidad de Chile, Manuel Guerrero, para entregar en el acto de reparación que se realizó este mediodía.

"Este libro es parte de nuestra historia social, del campesinado chileno y representa un gesto de reposición con el patrimonio, la memoria histórica del país. Me parece muy fuerte que a 18 años de terminada la dictadura y de que hayamos conquistado la democracia se repitan actos de quemazón de libros. Hay que dar la pelea por el rescate de la memoria y de los libros", comentó enérgico.



El Decano de Filosofía y Humanidades, Jorge Hidalgo, calificó la quema de libhros como "un acto de barbarie".

De este modo, fueron llegando, al Ágora de la Facultad de Filosofía y Humanidades, los miembros de la comunidad universitaria con su donación. Tal fue el caso del Vicerrector Iñigo Díaz, quien escogió "El altiplano chileno", que extrae las conclusiones de un seminario efectuado en nuestra Universidad y del Decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Héctor Alcaíno, que lucía cargando el aporte de la unidad que representa y que incluyó autores como Gabriel García Márquez. De carácter más patrimonial fue el regalo del Profesor Juan Carlos Letelier, de la Facultad de Ciencias, quien hizo entrega de "Historia diplomática de las primeras relaciones entre Chile y Estados Unidos" de Eugenio Pereira Salas, figura señera de la Facultad de Filosofía y Humanidades que justamente da nombre, a la hoy remozada, Biblioteca Central.

Otros profesores optaron por libros de su autoría como el Decano Ciencias, Raúl Morales con "Contaminación Atmosférica de Santiago" y el Senador universitario Miguel Orellana Benado, con "Allende alma en pena". Quien quedó en deuda fue el Vicerrector de Extensión y Cultura, Franciso Brugnoli, sin embargo, se comprometió a donar próximamente la colección completa de publicaciones del Museo de Arte Contemporáneo.



El Presidente de la FECH, Giorgio Boccardo, aprovechó la instancia para denunciar el alza de aranceles para el próximo año.

El acto de reparación comenzó con las palabras del funcionario de la Facultad de Filosofía y Humanidades y miembro de la Asociación de Mapuches de la Región Metropolitana, Héctor Morales, quien repudió la acción de encapuchados que, enarbolando la causa mapuche, optan por la violencia para manifestarse. "No representan nuestros intereses", sentenció.

Haciendo eco de dichas palabras el Rector Víctor Pérez llamó a los integrantes del Campus Juan Gómez Millas a "pensar en que pasó con la quemazón en la llamada conquista de la araucanía. ¿Hasta cuando se sigue ocultando en este país lo que pasó en esos años cuando con pólvora, fusiles y alcohol, se intentó terminar con el pueblo araucano? Esa historia sigue sin esclarecerse".

El Rector también se hizo presente en este acto con los cinco tomos que conforman la "Historia Contemporánea de Chile" de Gabriel Salazar y Julio Pinto.



El acto cultural reunió a toda la comunidad universitaria.

¡Universidad de Chile libre y gratis!

"Hacemos un emplazamiento a las autoridades, a que como tan decididamente reaccionan frente a los conflictos de los encapuchados, de manera enérgica ponen en el diario las demandas que corresponden, nos gustaría también ver cómo se resuelven injusticias mucho más graves". Invitado a la ceremonia para dar a conocer la postura de los estudiantes de la Universidad de Chile y acompañado por un grupo de representantes de distintas Facultades, el Presidente de la Fech, Giorgio Boccardo, aprovechó la tribuna para señalar que "tan denunciable como es que se quemen libros en la Universidad, es que se cometa usura con los estudiantes de la Universidad de Chile (…) Hicimos propuestas concretas, serias, avances importantes para superar los problemas de la calidad, pero no fuimos escuchados. Al no ser escuchados nos vemos obligados a ocupar los espacios públicos justamente para manifestarnos".

Consultado por U al Día el dirigente sostuvo que el motivo de la manifestación pública fue dar a conocer su disconformidad por las resoluciones adoptadas ayer por el Consejo Universitario en torno al alza de aranceles para el próximo año. "Frente a la propuesta que hicimos de discutir con altura de miras, simplemente se adoptó el camino fácil de subir un 5,2% y 7,2%, pasando a llevar que aumentarle sobre IPC a los estudiantes es ilegal y que habíamos llegado a un acuerdo de que el criterio era transversal y que a sólo tres carreras se le iban iba a subir un poco más. Ayer a última hora se incorporaron 4 carreras más. De ahí yo explicite que se estaba violando un acuerdo que teníamos".



El grupo "Los Agujas" de la Facultad de Artes, entusiasmó al público con sus cuecas bravas.

Boccardo, espera que se generen nuevas instancias de diálogo con las autoridades de la Universidad, "no tengo nada mas que hacer en el verano que ser Presidente de la FECH y no me complica pasarlo en la torre 15 o en la Casa Central", explicó.

"Estuve cuando asumió el mando el Rector Pérez y lo primero que dijo fue: "mi compromiso es con los estudiantes", y ahora le estamos tomando la palabra", aclaró, ante un grupo de estudiantes que remataba el grito de la Universidad con la clásica consigna "Universidad de Chile libre y gratis".


Texto: Pamela Aguayo Rojas Miércoles 6 de diciembre de 2006

martes, 5 de diciembre de 2006

AQUI ESCRIBIMOS LIBROS


La comunidad académica y la Asociación de Funcionarios de la Facultad de Filosofía y Humanidades invitan a usted a una ceremonia de reparación frente a la quema de libros de nuestra biblioteca.

Queremos reafirmar el valor del conocimiento, del libro y de la cultura. Con este propósito se invita a todos a participar en esta actividad con la donación de un libro nuevo o usado. Si no lo tiene, de todas maneras venga.

Esta actividad se realizará en el Ágora de la Facultad el día miércoles 6 de diciembre a las 11:30 horas.

Santiago, diciembre de 2006

Declaracion pública del Consejo de Rectores

Declaración Pública de la Comisión Asesora de Directores de Bibliotecas del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, reunidos en Santiago el día jueves 30 de noviembre de 2006.

Los Directores de Bibliotecas de las Universidades que conforman el Consejo de Rectores manifiestan públicamente su repudio frente a los lamentables hechos acontecidos el día 28 de noviembre en el Campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, donde desconocidos procedieron a hurtar y luego hacer pira pública de los libros pertenecientes a la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Humanidades, lo que nos trae a la memoria los peores horrores que se han constatado en la historia de la humanidad desde Alejandría hasta nuestros días. Para la comunidad bibliotecaria, preservadora y difusora de los registros del conocimiento, este hecho constituye un particular dolor, por lo cual, condenamos enérgicamente el daño irreparable al patrimonio cultural de la Universidad y de la sociedad chilena, y nos hacemos partícipes solidarios de toda acción y decisión que soberanamente ejecute la Universidad de Chile.


Universidad de Chile
Universidad de Magallanes
Universidad Tecnológica Metropolitana
Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación
Universidad Técnica Federico Santa María
Universidad de La Serena
Universidad Católica del Maule
Universidad de Concepción
Universidad del Bío-Bío
Universidad Católica de la Santísima Concepción
Universidad Austral de Chile
Universidad de Santiago
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Pontificia Universidad Católica de Chile
Universidad de Los Lagos
Universidad de Tarapacá
Universidad de Talca
Universidad de la Frontera
Universidad de Playa Ancha
Universidad de Antofagasta
Universidad Católica de Temuco
Universidad de Valparaíso
Universidad Católica del Norte
Universidad de Atacama
Universidad Arturo Prat

Declaración de solidaridad

Subject: Declaración de solidaridad

Estimados colegas,

Recién reintegrada a las labores habituales,
luego que estuve jueves y viernes fuera de la
oficina en reunión de la Comisión de Directores
de Biblioteca del Consejo de Rectores, quisiera manifestar:

Mi máximo repudio y sentimientos de dolor frente
a los lamentables hechos ocurridos en la
Biblioteca de Filosofía y Humanidades, el día 28
de noviembre, donde en un acto de barbarie, se
quemaron cerca de 1.200 libros. A este hecho, se
suma un nuevo atentado ocurrido el día viernes en
la noche, en que sujetos intentaron ingresar a la
biblioteca para sustraer equipos
computacionales (A través de una ventana robaron
una pantalla de computador y dañaron otra).

Frente a estos tristes acontecimientos,
acompañamos en estos momentos a Eva Sanzana y a
todo el personal de la Biblioteca Central de la
Facultad de Filosofía y Humanidades y le manifestamos nuestro apoyo.

Esperamos que estos hechos sean investigados y
esclarecidos, y que los responsables sean
sancionados. Confiamos en que nunca más ocurran
actos de esta naturaleza, que atentan contra el
patrimonio cultural de nuestra universidad y de todo el país.

Atentamente,
Gabriela Ortúzar

PD: Quisiera informarles que en la Comisión de
Directores de Biblioteca del Consejo de Rectores
(CABID), el jueves pasado emitimos una
declaración pública, la cual les adjunto en documento anexo.

lunes, 4 de diciembre de 2006

De GMANfull

GMANfull dijo...
Verguenza total, en todo caso no me extraño tanto que energumenos en ese campus nunca han faltado.

4 de diciembre de 2006 13:46:00 PST

domingo, 3 de diciembre de 2006

De L.d. desde historiadores.uch@gmail.com

Estoy de acuerdo, vivimos en una sociedad donde algunos reaccionan de este modo violento e indignante y no podemos hacer menos que oponernos fieramente a este tipo de acciones, sin embargo pienso que este mismo revuelo debiera suceder con otros hechos igualmente repudiables que en estos mismos momentos hacen que seres humanos sufran dolores e injusticias, opongámonos también a esas situaciones mucho más indignantes en cuanto afectan a personas, por mucho que al ser humano en general y a nosotros, estudiantes y acedémicos, en particular nos lacere la pérdida de libros simbólicos.

digan algo, oponganse a la injusticia desde donde venga.

L.d.

De Julia Antivilo

Quizás para alguno@s mi comentario les resultará un
poco fascista pero estos hueones que hicieron esta
quema de los libros son los mismo que andan
destruyendo los paraderos en nombre y defensa de los y
las trabajadoras del país cuando no le han trabajdo un
día a nadie y pasan casi todo el día tirados en los
pastos de la facultad y que gracias a sus actos de
"protesta" contra el sistema hacen que las y los
trabajadores se mojen con la lluvia y se caguen de
calor por no tener donde cobijarse del sol o la lluvia
...hasta cuando estos pseudos anarcos de la
destrucción nos afean nuestras calles, ciudad y
nuestra cultura, me vuelvo a preguntar hasta
cuando!!!!!!!
julia Antivilo

sábado, 2 de diciembre de 2006

De Felipe - Blog Emol

Me sumo al repudio que ha producido este acto vandálico.
Simplemente quisiera agregar, o más bien recordar, la importante cuota de responsabilidad que tenemos, como alumnos del campus Gomes Millas, al permitir que este tipo de actos ocurran. Repudio que ninguno de nosotros como individuos con decisión al interior de una comunidad no intentemos detener a quienes realizan estos actos. Si nos hacemos llamar comunidad universitaria demostrémoslo !
Este hecho se suma a los ya innumerables eventos, que cada año nos tienen acostumbrados estos personajes, que simplemente buscan excusas barata para desahogar sus frustraciones personales.
Detengámoslos de una vez y por todas.

Posteado por: Felipe el Noviembre 30, 2006 09:38 AM

Si la U. de Chile no es capaz de cuidar los libros... - de Blog Emol

Me llama la atención la poca cobertura a un hecho tan grave como este. La Universidad debe de tomar cartas en el asunto y actuar con la mayor dureza contra estos individuos apenas intenten hacer cualquier cosa frente a cualquier campus.

Este hecho creo que nos debiera hacer reflexionar sobre el tipo de país y cultura. Si en la U de Chile no son capaces de cuidarlos, estos debieran repartirse en las diferentes bibliotecas de Chile y terminar de una vez con la verguenza del centralismo que ensombrece la cultura y el desarrollo de este país

Posteado por: Gonzalo el Noviembre 30, 2006 11:21 AM

De: Libertad a los presos politicos - Blog Emol

Difiero en gran medida de las opiniones aqui vertidas, así como la opinion pública ha valorado el tema. Desgraciadamente en una sociedad como la nuestra, una verdadera dictadura de la mayoría, que no duda en atropellar a los excluidos, a los marginados, a los sin voz... la violencia es el unico modo (reitero, desgraciadamente)de hacerse escuchar.
Espero que con esto nos demos cuenta al fin de la necesidad de termianr con la discrimnacion del pueblo mapuche, violentado por los siglos de los siglos. 1200 libros seguramente no representen ni el 1% del total de la biblioteca y de ninguna manera son o pretender ser nuestro patrimonio nacional ni cultural... seguramente ni la mitad de la gente conocia a los autores o sus libros

Posteado por: libertad a los presos el Noviembre 30, 2006 12:45 PM

algo más.

Me sorprende ver cómo ante esta desconcertante situación seguimos cayendo en los típicos diálogos estériles, los cuales nos han demostrado que para estos temas de nada sirven y que sólo dilatan las soluciones. Es necesario, de una vez por todas, comenzar a tomar resoluciones y dejarnos de tanta asamblea y discusión, pues bien sabemos que cada uno tiene ya sus cosas claras. Me explico: quien apoya a los encapuchados ni con veinte mil foros en que se debata el tema cambiaran su postura, y el C.G.R., por su parte, cada día me demuestra mucho más que es un sistema inoperativo, extratemporal, y que no tiene nada que ver con el tipo de gente que hoy predomina en nuestra facultad, por tanto sus asambleas, carentes de quorum lógico, menos funcionaran para sacar una real postura como facultad. Siempre somos los mismos quienes estamos en ellas (me incluyo en este grupo porque de una u otra forma intento participar, mas la desastrosa organización acéfala me resulta francamente desmotivante).

Por todo lo planteado anteriormente, considero oportuno convocar a un plebiscito, en donde la gran mayoría de alumnos de la facultad completa puedan expresarse mediante voto secreto respecto de los temas que nos dividen, sobre los cuales, como estimo, no se llegará a consenso con viciadas asambleas o foros. Es hora de decidir, por lo menos con esto podríamos afirmar opiniones claras como facultad y no meras elucubraciones, que claro, soy pesimista en lo que esto pueda lograr pero por lo menos es un paso para despertar de la permisividad en que estamos inmersos. No obstante, lamentablemente, el tiempo este año ya se nos fue...

Una humilde opinión.

Gonzalo Aravena-Hermosilla

II de Historia

viernes, 1 de diciembre de 2006

Acto de donaciones y de solidaridad


La Tercera, Fecha edición: 01/12/2006 17:16
U. de Chile prepara "acto de desagravio" para resarcir pérdida de libros quemados
Victoria Ramírez Llera

Así una alumna de la U. de Chile expresó su molestia por la quema de libros: su dibujo remite a la inquisición, al nazismo, al gobierno militar y al reciente acto de encapuchados.

Con un masivo "acto de desagravio" la Universidad de Chile busca menguar la pérdida que significó la quema de libros pertenecientes a la facultad de Filosofía y Humanidades ocurrida el pasado miércoles.

Así lo informó el vicedecano de dicha facultad, Bernardo Subercaseaux, quien detalló que la idea del acto, que se realizará la próxima semana, es que cada participante lleve un libro. "Esperamos superar con eso la pérdida y demostrar con eso que esta es una facultad donde se respetan los libros y por lo tanto, transformar esta desgracia que nos ha ocurrido en una oportunidad para demostrar que rechazamos enérgicamente este tipo de acciones vandálicas", dijo la autoridad académica a La Tercera Online.

La jornada cultural, cuyos detalles están definiéndose, se realizaría el miércoles o juves de la próxima semana y se espera contar con la presencia de la Presidenta Michelle Bachelet.

Subercaseaux agregó que ha recibido llamadas de solidaridad desde el Ministerio de Educación, la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), la Cámara Chilena del Libro y el senado universitario.

La autoridad agregó que aún no está determinado el número de libros que se perdieron en la quema, porque "estos libros pertenecen a una clasificación antigua que nosotros rechazamos porque tenemos una nueva biblioteca y los teníamos guardados mientras reparábamos la biblioteca actual. El número, lo estamos determinando por los huecos de las estanterías, nos parece que el número que se dio inicialmente es un poco alto, es difícil trasladar 1.200 libros, pero en el fondo, si eran 100, 200, 500 o 1.000, la pérdida es igual".

"Esto es un acto anticultura, antilibertad, que significa para nosotros una pérdida material importante, pero más allá es un acto de una simbología especial". En ese sentido, Subercaseaux relató que una alumna dibujó a un personaje de la inquisición, a Adolf Hitler, a un soldado representativo del gobierno militar y a un encapuchado, todos en sus respectivas épocas, quemando libros.

Ayer, el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, presentó una querella criminal contra quienes resulten responsables de la quema de libros.

El debate visto desde fotolog de Bello Público

Encapuchados roban cámaras a morosidad y alza de aranceles

http://www.fotolog.com/bello_publico

Fray Diego de Landa y la reticiencia a donar 431 años después

(1524-1579). Franciscano nacido en Toledo, llegó a Yucatán en 1549, dedicándose a recorrer la península durante tres décadas y a evangelizar a los mayas. Fue consagrado obispo de Yucatán en 1572. A causa de su celo religioso destruyó documentos antiguos de la cultura maya en Maní, aunque más tarde rectificó su acción, trabajando afanosamente por recuperar la información perdida. Su obra "Relación de las Cosas de Yucatán", escrita hacia 1566, es pieza clave para el conocimiento de los antiguos mayas. Murió en la ciudad de Mérida.

Diario de Yucatan
domingo 12 de julio de 1992
El acto de fe de Fray Diego de Landa aún causa recelo entre los habitantes de Maní

MANI, 11 de julio.- A 431 años de que Fray Diego de Landa, en un acto de fe, destruyó en esta población ídolos de piedra, barro y madera, pieles con pinturas y códices, armas, vasos y otros objetos utilizados por mayas idólatras, los actuales manienses miran con recelo un proyecto oficial para la instalación de un museo comunitario en esta villa, pues las piezas que en él se exhibirían deben ser donadas por ellos mismos, según informes recabados por un
reportero del Diario.

Irónicamente, el museo, que será inaugurado mañana a las 8 p.m., funcionará en el convento franciscano, donde el entonces Obispo instaló su Inquisición. La versión fue confirmada por la encargada del programa, que promueven en forma conjunta el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Secretaría de Educación Pública, Srita. Rosalía Góngora Mejía.

Explicó que el INAH y la SEP suscribieron un convenio, que tendrá vigencia de dos años, en el que se comprometen a fomentar el museo. Sin embargo, las piezas que se exhibirán deben ser donadas en forma espontánea por la propia comunidad porque no se dispone de presupuesto para adquirirlas.

El alcalde, Sr. Juan Quijada Carrillo, dijo que muchas personas se han acercado a la presidencia municipal en busca de orientación.

-Yo les he dicho que donen las piezas que tengan, tanto prehispánicas como coloniales, y que no podrán estar en mejores mano porque el INAH es precisamente la institución encargada de su preservación y de evitar su destrucción -añadió.

El museo se está instalando en un salón del templo, dedicado a San Miguel Arcángel, el cual era utilizado por el párroco como recibidor. Algunos voluntarios construyen en su interior una casa de paja con bajareques, a fin de "ambientar" el museo. En el lugar también había unas 35 piezas antiguas aún sin seleccionar.

-La respuesta de la comunidad aún "no se siente" -reiteró la Srita. Góngora Mejía-. Hay cierto recelo hacia el programa, aunque ya se ha conseguido algo. Entre las piezas donadas hay dos pilas labradas en piedra por artesanos mayas, un metate chico y otras que datan de la Colonia, como carabinas, planchas de carbón, etc.

Anexo a ese museo, como ya hemos informado, hay otro que fomenta el párroco, Pbro. Luis A. Quintal Medina, quien exhibe piezas reunidas por él y sus antecesores, las cuales incluyen piedras mayas labradas, copones, candelabros, crucifijos, una moviola y un aparato que se usaba en la fabricación de hostias. El convento de Maní, tercero en antigüedad en esta región, se fundó en 1549, dos años después de haber empezado la evangelización de los indios mayas. Años después se contruyó la iglesia, consagrada a San Miguel Arcángel.

Los historiadores ubican la fundación del pueblo de Maní a mediados del siglo XV, después de la destrucción de la famosa ciudad maya de Mayapán, donde Tutul Xiu había establecido la corte de su poderoso reino. Se presume que Maní llegó a ser un pueblo grande por su gran cantidad de habitantes y pueblos que le pertenecían como comarca.-

M.M.M. de O.

De Goethe

"La quema de un libro me recuerda a una ejecución".

De "Cuentos de la Dictadura"

Cuentos en dictadura, o las huellas en la oscuridad

A treinta años del golpe militar que terminó con la democracia en Chile, el país enfrenta el recuerdo de esa fecha con sus heridas abiertas, pese a los esfuerzos de algunos por blanquear la historia y olvidar el pasado. Recordar el golpe militar que terminó con el gobierno de Salvador Allende es hacer memoria de la etapa más oscura de nuestra historia y hablar de las vivencias de muchos chilenos que vieron sus existencias marcadas por el fin del gobierno democrático y el inicio de una dictadura cuyos efectos se padecen hasta el día de hoy.

El 11 de septiembre de 1973 marca el inicio de un quiebre dramático en la sociedad chilena; el comienzo de una dictadura que, desde sus primeras manifestaciones, declaró la guerra a la cultura. Quema de libros, cierre de revistas y editoriales, exilio de escritores, fueron la pauta inicial que nos indicó la posición de los golpistas respecto a la cultura. Vinieron la censura y el miedo como instrumentos para acallar las ideas libertarias. La mayoría de los autores chilenos se vieron impedidos de publicar sus obras, y cuando lo hicieron, ellas debieron circular por canales marginales, cuando no clandestinos. Fueron años duros de vivir y escribir, pero la inmensa mayoría de los escritores se sintieron comprometidos con las luchas de ese tiempo. Surgieron talleres y colectivos de escritores, se imprimieron revistas artesanales de circulación marginal. Se organizaban lecturas y pequeños encuentros. Se sobrevivió a la dictadura, en la década de los años ochenta, las iniciativas en el campo literario y cultural crecieron, constituyéndose en una contribución muy importante para la posterior recuperación democrática.

La dictadura de Pinochet duró 17 larguísimos años, a lo largo de los cuales la mayoría de los chilenos tuvimos que aprender a sobrevivir, haciendo frente a la represión y también, porqué no decirlo, a la tristeza, al terror, a la desesperanza, al miedo instalado en la mesa cotidiana. La literatura fue una luz para muchos escritores y lectores. Una luz enorme y cálida, que nos regaló fortaleza y sirvió para testimoniar el horror y alentar la esperanza, mientras en la inmensidad de la noche se oía el siniestro vuelo de los helicópteros, el tableteo de las ametralladoras, el ulular de las sirenas de la policía.

Desde el primer día de la dictadura, fueron muchos los escritores que hicieron correr sus plumas para dejar un registro del horror que se vivía. Ese registro, publicado en revistas marginales, libros autoeditados y hojas mimeografiadas que circulaban de mano en mano, fue fruto del trabajo de escritores que, dentro y fuera de Chile, comprendieron que una de sus tareas fundamentales era testimoniar el tiempo de horror que se vivía, y que a pesar de las restricciones no era tiempo de callar, de guardar silencios cómplices o refugiarse en la ambigüedad de una metáfora. La presente recopilación de cuentos recoge parte de esa producción literaria, y sin pretender ser una recopilación exhaustiva de los cuentos escritos en dictadura, consideró en su elaboración dos criterios básicos: que los cuentos hubieran sido publicados entre los años 1973 y 1990, y que abordaran aspectos el periodo dictatorial, en cualquiera de sus facetas.

“Cuentos en dictadura” aspira a rescatar fragmentos de la narrativa escrita en ese tiempo de emergencia, y reconocer el esfuerzo de un conjunto de autores que tuvieron el coraje de escribir y publicar sus cuentos en medio de la tiranía. También es un homenaje a Salvador Allende Gossens, a la vigencia de su ejemplo y pensamiento libertario, y a todos los que lucharon durante la dictadura, en distintos frentes y circunstancias, para recuperar la democracia ultrajada el 11 de septiembre de 1973.


Ramón Díaz Eterovic.
Diego Muñoz Valenzuela.